DOCENCIA

23 AÑOS DE DOCENCIA

Dejé a mis padres y a mis hermanos,
dejé a mis amigos y todo aquello que amaba …
dejé mi amada tierra.

DOCENCIA

El primero de septiembre del año de 1995, inicia mi aventura en Jiquilpan Michoacán y mi vida laboral en el instituto Tecnológico de Jiquilpan ahora perteneciente al Tecnológico Nacional de México. Nuestros primeros años fueron de adaptación. La llegada de mis hijos ocurrió en esos primeros años de mi llegada a la tierra tarasca. Hacer amistades y extrañar harto mi amado Durango, era inevitable. 

Mi vida laboral comenzó así, con arduo trabajo en la investigación. Asesoré más de 40 proyectos en concursos de creatividad en etapas locales, regionales y nacionales con importantes logros que pusieron en alto a mi institución.

Yo comencé a soñar, soñaba con un laboratorio de electrónica. Por ese sueño, nace el carnaval INFOSIS que unos años más tarde, se convirtió en el carnaval UNITEC con más de 20 años llevándose a cabo durante las fiestas de la ciudad. La sociedad jiquilpense lo hizo suyo.

No importó cuan lejos estuvo la meta, ni los obstáculos ni las envidias, el Laboratorio de Electrónica surgió a la luz y al cabo de los años, se ha convertido en un importante espacio para que los estudiantes experimenten con dispositivos electrónicos. De allí, han salido múltiples proyectos que han dado prestigio al Nido del Halcón.

Aún con el dolor de perder en al año de 1998 a mi padre y en el 2012 a mi madre, no bajé mis alas, seguí volando.

Una época de ensueño fueros los 9 años en que serví a mis compañeros de trabajo en la representación sindical del ITJ. Los últimos 3, como Secretario General.

He servido a mi comunidad tecnológico en una ocasión como Secretario y en dos como Presidente de la Academia de Sistemas y Computación.

Cambios en mi vida, han sido constantes pero nunca como en los últimos años, estoy lleno de paz interior. A todos los que forman parte del tren de mi vida les estoy infinitamente agradecido.

23 años de servir a mi patria, a  Michoacán y mi amado pueblo mágico Jiquilpan.

Gracias oh! mi Dios por darme alas para volar …
a veces volé muy bajo …
entonces, abrí mis alas y emprendí el vuelo.
Otras veces volé alto, muy alto …
gracias Dios por enseñarme a volar.

Vídeo que muestra en imágenes las letras que atrás escribí como inauguración de esta sección donde compartiré mi quehacer docente:

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