REFLEXIÓN Y SENTIMIENTOS

EXPERIENCIA DE VIDA, ALIMENTO ESPIRITUAL

Un día salía de mi clase de 9 de la mañana cuando me aborda una persona con acento y apariencia extranjera:

– ¿Es usted el señor Payan? –
– A sus órdenes- le contesté.
– Soy el Dr. Alvaro N., mire señor, acudo a los hermanos mexicanos y en especial a los siempre solidarios de su sindicato para los oprimidos….-

Me narró su odisea. Esta odisea implicaba, persecución política, viaje desde Sudamérica, travesía atraves de “La Bestia” (Tren), hambre, desesperación, miedo, angustia y un legítimo deseo de volver a ver a sus hijas las cuales, también están exiliadas en un país de Europa.

Hasta este punto mi incredulidad era evidente. Entonces comenzamos a tratar temas de cáncer y aquí, él me habló con absoluto conocimiento sobre la enfermedad. Me habló de cómo actúan las células cancerígenas en el organismo. Me platicó como actúan las quimioterapias sobre el sistema inmunológico y me habló de medicinas alternativas…….entonces mi incredulidad cesó y abrí el corazón. Vi como rodaban sus lágrimas ante su desgracia personal.

-Solo necesito llegar a un lugar del país donde hay unos colegas que me ayudarán, eso es lo que necesito, solo eso.-

En este momento, las lagrimas se somaron pero esta vez por los ojos míos.

-Véngase doctor, yo lo ayudaré.-

Me lo llevé a la estación de autobuses y le compré dos boletos para llegar al destino a donde requería llegar, le di algo de dinero para comida y posible taxi.

-Doctor, ¿ya desayunó? –
-Si mi amigo, me dieron más temprano una corunda- Me contestó.
-Lo invito a desayunar –
-No mi hermano, ya hiciste mucho por mí y sin conocerme, creíste en mí- Me dijo con lágrimas en los ojos y enseguida me abrazó.
-Dios te bendiga mi amigo, voy a la iglesia a dar gracias. –

Lo llevé a una iglesia y me despedí de él, le desee buen viaje y le pedí que cuando se reuniera con sus hijas me mandara una foto. Me apuntó su email y se fue visiblemente abrumado, yo también.

REFLEXIÓN: «Cuantos tenemos la vida “resuelta” porque tenemos un trabajo y una familia y nos quejamos por todo, criticamos todo y nos tragamos unos a otros. Mientras en el mundo hay seres como el que el destino puso este día en mi camino. Si le creí, porque vi en sus ojos la verdad y mi corazón me dijo que este hombre necesitaba de mí y yo acudí al llamado».

Gracias por esta EXPERIENCIA DE VIDA.

No se encontraron Comentarios

Deja una respuesta