REFLEXIÓN Y SENTIMIENTOS

SEÑORA GRANDE DE PUEBLA

Las cosas que hacen llorar el alma son esas que le sacan palabras al corazón.

Un poema, una reflexión y un reclamo al destino por los menos afortunados.

Para ella…….con amor universal.

SEÑORA GRANDE DE PUEBLA

Y que más podía hacer
si sólo de paso voy,
ella extendió su mano
pidiendo una moneda,
en ella advertí la dura vida
que le tocó vivir,
y que más podía hacer
si sólo por un momento la conocí.

Su realidad lacera mi alma,
su pobreza humilla mi soberbia,
mis alegrías,
mis viajes,
mis aires de grandeza,
toda esa patraña de gastar
gastar y más dinero gastar,
pero que más podía hacer
si sólo de paso voy.

Señora de Puebla,
tierna viejecita que ayer
una moneda me pidió,
no importa cuantas le di,
si fue una,
o dos…..tres le di,
¿y que?
¿que remedié?
sólo el hambre de esa
noche le mitigué,
¡vaya hazaña!
y que más podía hacer
si sólo de paso voy.

Maldito el hombre que
por marido le tocó,
que no tuvo preocupación
por asegurarle una tranquila vejéz,
por no brindarle un techo
que la abrigue,
y un sustento que
su hambre mitigue.

Malditos sean sus hijos,
que han cegado sus ojos
para no ver a su madre
en la calle mendigar,
malditos todos los que somos
indiferentes con nuestros ancianitos,
maldita miseria que a la mayoría tocas,
que a unos pocos les sonríes
y los demás les das la vuelta,
llora, corazón llora.

Viejecita de las calles de Puebla,
que más podía hacer por ti
si sólo de paso voy,
una oración a Dios,
para que todo aquel que
por esa banqueta pase,
no te de una moneda,
ni dos….tres te de.

Una sonrisa y mi bendición, 
señora grande de Puebla.

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